Mostrando las entradas con la etiqueta 1975. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 1975. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de septiembre de 2019

28 de agosto de 1975: oficialización del Instituto Antártico Uruguayo

Logo del IAU al ser oficializado en 1975

“El Consejo Directivo ha dado cumplimiento, en la medida de su capacidad e integración peculiar, con el mandato recibido, augurando a su sucesor feliz éxito, mediante fuerte actividad técnica y científica en esta nueva transición del Instituto Antártico Uruguayo”. De esta forma, el nuevo Consejo Directivo, se hacía cargo del legado del Profesor Musso, afrontando el desafío de segur adelante con su proyecto...

28 de Agosto de 1975: Oficialización del Instituto Antártico Uruguayo. 

Por Waldemar Fontes 

Acorde a lo dispuesto en la Ley Nº 14.416 de 28 de agosto de 1975 el Instituto Antártico Uruguayo (IAU) pasó a funcionar bajo la dependencia del Ministerio de Defensa Nacional (MDN), según se expresa en el Artículo 103 de la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al ejercicio 1974, publicado en la página 37 de la Separata del Diario Oficial del 8 de setiembre de 1975. 

El breve texto publicado allí, resumía un largo proceso que había comenzado mucho tiempo antes y que había cobrado impulso bajo la dirección del Profesor Julio César Musso, quien desde 1961 impulsaba la creación de un Instituto de enseñanza de lo antártico, lo que se concretó el 9 de enero de 1968, cuando fundara junto a un grupo de seguidores, el Instituto Antártico Uruguayo, como una asociación civil. 

A partir de allí se comenzó una ardua tarea, que el Consejo Directivo del IAU, presidido por el Prof. Musso, resumiera bajo el título “Nueva transición” en las páginas 3 y 4 de la “Publicación Nº 18” (1975) de donde se extraen estas líneas: 




Culminaron las gestiones de oficialización del Instituto Antártico Uruguayo, mediante promulgación de la ley Nº 14.416 de 28 de agosto de 1975 y vinculación, en el orden jerárquico administrativo, con el Ministerio de Defensa Nacional. 
Largo ha sido el camino en esa transición, cuya pauta más importante fue la organización y celebración de la Primera Convención Nacional Antártica del 24/27 abril 1970, que integró el Consejo Directivo con Investigadores y Profesores de la Universidad de la República, Oficiales Superiores de la Fuerza Aérea, Armada y Ejército y Funcionarios Técnicos de Entes Autónomos del Estado, con modalidad de funcionamiento y cuatro directrices básicas de acción: 1) Persuadir, ilustrando con amplitud, de la necesidad de acceder el Uruguay al Tratado Antártico de Washington. 2) Realizar con todos los medios a su alcance, el Primer Periplo Aéreo Científico Uruguayo a la Antártida, demostrativo de interés y capacidad. 3) Proyectar y radicar la Estación Antártica Metropolitana en Maldonado y 4) Gestionar la oficialización del Instituto Antártico Uruguayo. 

Seguía diciendo la nota, que en este período, “Se obtuvo el reconocimiento del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR), luego de la comunicación Científica al XI Simposio del mismo en Oslo, Noruega, en agosto de 1970, así como un resonante éxito en Brighton, Inglaterra, a través del Congreso Internacional Astronómico, el que aceptó por unanimidad la afiliación del Uruguay”. 

A partir de las gestiones y contactos internacionales realizados por pujantes seguidores del Prof. Musso, se estableció una fluida comunicación con centros de investigación y organismos de los países integrantes del Tratado Antártico y se logró que el Estado, aprobara una Misión Oficial que concurrió a la Dirección Nacional del Antártico, en Buenos Aires, Argentina, entre los días 19 al 21 de febrero de 1975, lo que significó para el Consejo Directivo que presidía Musso, en un reconocimiento al trabajo que venían desarrollando desde 1968, sin ningún apoyo oficial. 

Entre la promulgación de la Ley y su entrada en funcionamiento, hubo un período de transición, que contó con la integración de las siguientes personas en los Consejos Directivos 

Entre el 21 de octubre de 1975 al 28 de setiembre de 1976, la integración fue la siguiente: 
Presidente: Prof. Julio C. MUSSO. Vocales: Cnel. (PAM) Heber PAMPILLON, Cnel. Hugo M. FERREIRA y C/N. (CG) Rubén VARELA. - Secretario: Prof. Leslie T. CRAWFORD y Administrativos: Sdo.1a. Nubia RODRÍGUEZ y Sdo.1a. Enrique HERNÁNDEZ 

A partir del 28 de setiembre de 1976, asumió el primer Consejo Directivo conformado completamente por representantes del Ministerio de Defensa Nacional, el que funcionó hasta el 16 de octubre de 1979, con la siguiente integración: 
Presidente: Cnel. Ernesto MORALES, - Vocales: Cnel. Manuel G. REY, C/N. (CG) Germán LARIAU, Cnel. (PAM) Carlos P. PACHE, - Secretario: Cnel. Ivho R. ACUÑA, Pro-Secretario: Cap. (R) Norman CHAZARRETA (hasta Nov.1978) y Administrativos: Sdo.1a. Nubia RODRÍGUEZ y Sdo.1a. Enrique HERNÁNDEZ 

La nota publicada en 1975, se cerraba con esta expresión: “El Consejo Directivo ha dado cumplimiento, en la medida de su capacidad e integración peculiar, con el mandato recibido, augurando a su sucesor feliz éxito, mediante fuerte actividad técnica y científica en esta nueva transición del Instituto Antártico Uruguayo”. 

De esta forma, el nuevo Consejo Directivo, se hacía cargo del legado del Profesor Musso, afrontando el desafío de segur adelante con su proyecto y concretar la intención de que la República Oriental del Uruguay, ingresara al Tratado Antártico y a partir de allí se convirtiera en Parte Consultiva del mismo, asumiendo las responsabilidades y obligaciones que con respecto a la Antártida, le conciernen a la República.


-oOo-
Referencias:

Publicación Nº 18” del Instituto Antártico Uruguayo. (1975) “NUEVA TRANSICIÓN”, págs. 3 y 4

“El proceso de fundación del Instituto Antártico Uruguayo. Apuntes para el estudio de la historia del Uruguay en la Antártida”, (2010) por Cnel. Waldemar Fontes

“Lista de Miembros de los Consejos Directivos del IAU entre 1975 a 1988”, del archivo del autor.

“50 años de la fundación del Instituto Antártico Uruguayo”. Crónicas del Uruguay y la Antártida. Por Waldemar Fontes (2018) (Revisado el el 28 de agosto 2019) publicado en: http://cronicasantarticas.blogspot.com/2018/02/50-anos-de-la-fundacion-del-iau.html

Blog del autor: cronicasantarticas.blogspot.com



sábado, 21 de abril de 2018

Antecedentes de la fundación de la Base Artigas - parte dos


La denominación “Base Artigas” fue empleada por el Profesor Julio C. Musso en 1962, pero la idea de instalar una base antártica uruguaya, ya era manejando por el Capitán de Navío Carlos Travieso en los años 1954-1955.

En diciembre de 1984, Uruguay estableció su primera base en la Antártida, la Base Científica Antártica Artigas, pero para llegar a esa concreción, fue necesario recorrer un largo camino…


Antecedentes de la fundación de la Base Artigas - (Segunda parte) 
por Waldemar Fontes

Esta crónica fue preparada para “Proyección a la Antártida” del programa Proa al Mar del sábado 21 de abril de 2018, que se trasmite por Radio Uruguay.


En diciembre de 1984, Uruguay estableció su primera base en la Antártida, la Base Científica Antártica Artigas, pero para llegar a esa concreción, fue necesario recorrer un largo camino…

En una crónica anterior vimos que el Capitán Travieso mencionaba que Uruguay debía establecer una base meteorológica en la Antártida para contribuir a la seguridad hemisférica, en tiempos de la guerra fría, al finalizar la segunda guerra Mundial.
 



Por su lado el Profesor Musso, había mencionado en el año 1961 que debería establecerse una base uruguaya en la Antártida en la tierra de Coats, a la que llamaba Artigas. Pero aún faltaba mucho. 

Los proyectos del profesor Musso en la década de 1970  


En la Primera Convención Nacional Antártica, llevada a cabo en abril de 1970, el Profesor Musso, presentó el libro “Antártida Uruguaya” donde replanteaba la ubicación de una base antártica uruguaya en la Tierra de Coats, empleando la denominación “Base Artigas (futura estación científica uruguaya)”, publicando el mapa que mostraba la proyectada ubicación de la misma y agregaba nuevas ideas, las que quedaron reflejadas en las Actas de la Comisión Científica de la Convención.

Allí se mencionaba, que además de la base antártica, debía crearse, en el territorio nacional, una “Estación científica para servicios de la Antártida”, la que cumpliría funciones como centro de entrenamiento, depósito de materiales, alojamiento de expedicionarios, tanto uruguayos como de otros países, justificando la misma con extensa documentación.

Este proyecto, fue luego descrito en 1975, en la “Publicación Nº 18” del Instituto Antártico Uruguayo, aún bajo la dirección de Musso, donde se presentaban los planos y más detalles de esta estación, la que se ubicaría en terrenos del Castillo Pitamiglio, en el balneario Las Flores.
Volviendo a las Actas de la Convención de 1970, se proponía también la concurrencia a la Antártida, de una delegación de científicos para realizar trabajos de reconocimiento, según un informe presentado por la Comisión de Navegación, donde se recomendaba la “realización de campañas exploratorias en la Antártida por buques uruguayos como medio de cumplir lo expresado en los proyectos emanados de las diferentes comisiones y en vista de una radicación efectiva en el continente (construcción de refugios de verano y eventualmente de bases permanentes)”. 

Las propuestas y recomendaciones de la Convención de 1970, fueron recogidas en 1973, por el recién instituido Estado Mayor Conjunto (ESMACO), donde se había creado una oficina especializada para estudiar la temática antártica: el Comando Antártico Conjunto (COANCO).

El COANCO presentó un informe con sus primeras conclusiones, donde se expresaba, que en virtud de la necesidad urgente de tomar una decisión respecto a la forma en que Uruguay debería participar en la actividad antártica, se deberían realizar acciones concretas, previniendo el choque de intereses con otros países, asesorando a la Junta de Comandantes en Jefe en un documento fechado el 23 de enero de 1973, que debería apoyarse la propuesta de organizar una exposición científica antártica en Montevideo y afiliarse al SCAR (Comité Científico de Investigación Antártica) y al Tratado Antártico de 1959.

A partir de estas acciones, se debería tomar una decisión sobre cómo llevar a cabo la Expedición Antártica Uruguaya y cómo debería ser la integración oficial del Instituto Antártico Uruguayo.

En esa decisión, se analizaba la teoría de Musso, de ubicar la futura base uruguaya en la Tierra de Coats, desestimando esa región por su difícil acceso para los medios disponibles en el Uruguay en ese momento y por los conflictos internacionales que se podrían generar en virtud de los reclamos territoriales ya existentes de Argentina, Chile y el Reino Unido, sobre la región propuesta por Musso.

Por esas razones, se planteaba que la eventual estación uruguaya debería establecerse en una zona más hacia el Este, argumentando que un reclamo uruguayo sobre la Antártida debería extenderse entre los meridianos, 0º al 25º Oeste, desde el Polo Sur.

Mapa del informe del COANCO con el posible "Sector antártico del Uruguay" - 1973 

En 1974, aún bajo la dirección del Profesor Musso, el Consejo Directivo del Instituto Antártico Uruguayo, presentó en la Publicación Nº 17 del IAU, un ambicioso programa de actividades, que incluía desde la organización de conferencias científicas, hasta la instalación de la futura Base Gral. Artigas.

En este programa, para fines de 1975, preveían la zarpada de navíos de bandera uruguaya, coordinados por el COANCO, rumbo a la Antártida, a la vez que se iniciaba la preparación del personal que integraría la primera expedición, a desplegarse en enero o febrero de 1976.

Complementando esos planes, se preveía el embarque de científicos y exploradores uruguayos en buques antárticos de otros países.

Para 1976, se preveía la puesta en funcionamiento de la estación de apoyo en territorio nacional, que se había planteado antes, desde donde se prepararía la segunda expedición, que contaría con el aporte y experiencias de los expedicionarios que habían participado en la campaña anterior, alistando todos los medios para comenzar a finales de 1976, la campaña donde se comenzaría la construcción de la “Estación Científica Gral. José Gervasio Artigas”, en el Continente Antártico.

La propuesta era que inicialmente esa estación operara solo en el verano, previéndose que a partir de la campaña de 1977, se comenzara a trabajar en su ampliación para que operara todo el año, a partir del invierno de 1978, cuando se empezarían a realizar estudios científicos.

Durante 1977, se preveía analizar toda la información surgida de las campañas efectuadas y publicar los resultados, a la vez que se planteaba que el COANCO debería proporcionar el apoyo naval necesario para el aprovisionamiento marítimo de la estación con al menos dos buques y que debería analizarse la posibilidad de contar también con apoyo aéreo.

En 1975 el Instituto Antártico Uruguayo, pasó a depender del Ministerio de Defensa Nacional.

La nueva realidad administrativa, enmarcada en el gobierno de facto que regía al Uruguay desde 1973, produjo un importante cambio en el ritmo de las acciones del IAU y si bien su incorporación al Estado, le proporcionó medios y facilidades que de otra manera jamás habría obtenido, los planes y proyectos que se venían elaborando por autores como el Capitán de Navío Carlos Travieso y el Profesor Musso, fueron quedando de lado.

Una serie de tensiones entre la Armada Nacional con la Fuerza Aérea Uruguaya y el Ejército Nacional, originadas ante el relevo del Ministro de Defensa y la posterior renuncia del Contra Almirante Zorrilla en febrero de 1973, produjo tensiones que se mantuvieron latentes durante el período que duró el Proceso Cívico Militar, haciendo dilatar la participación de la Armada Nacional en la concreción de instalar la imaginada Base Artigas.




Pasados los años, la importancia estratégica del proyecto del profesor Musso fue revalorizada y si bien no se tomó en cuenta la propuesta original de ubicación de la base antártica que él planteaba, se siguió un proceso similar a lo proyectado en 1975, adaptándolo a la nueva realidad.

En 1980 se concretó el ingreso de Uruguay al Tratado Antártico y la aceptación de la normativa que ello implicaba, obligó a la República a involucrase seriamente, ejecutando acciones políticas y operacionales concretas, que relataremos en una próxima crónica.

Los invitamos a seguirnos en la parte 3 de esta historia.

Referencias
Ponencia: “Antecedentes de la fundación de la Base Artigas” por Waldemar Fontes, presentada en el XIII Encuentro de Historiadores Antárticos Latinoamericanos, realizado en Ushuaia, Argentina, del 28 al 30 de octubre de 2013.
Prof Julio C. Musso: "Antártida Uruguaya"  Ediciones El País, Montevideo 1970