Mostrando las entradas con la etiqueta 1957. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 1957. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de junio de 2019

El profesor Jorge Chebataroff y la Antártida

“El porvenir y la felicidad de la nación dependen del conocimiento que sus hijos tengan del suelo que habitan y de sus posibilidades”, decía el profesor Jorge Chebataroff, autor de numerosas obras, investigador antártico y pionero ecologista del Uruguay.


El profesor Jorge Chebataroff y la Antártida.

por Waldemar Fontes


Jorge Chebataroff, nació el 8 de marzo de 1909, en Rusia y llegó a nuestro país en 1913, con cuatro años de edad, acompañado de sus padres y un hermano, radicándose primero en el Departamento de Flores, para después trasladarse a Montevideo. 

El 17 de abril de 1937 se casó con Lilí Reta Delfante y tuvieron un hijo varón, Jorge Fernando, que lo acompañó en muchas de sus actividades y escribió acerca de la vida de su padre. 

En la década de 1940, Chebataroff publicaba sus primeros artículos en el suplemento dominical del diario El Día, enfocados en la conservación del medio ambiente, con aportes educativos destinados a los productores agropecuarios, aconsejando sobre técnicas de explotación de los recursos naturales que no dañaran sus lugares de trabajo.

Fue el primer Licenciado en Ciencias Geográficas de la Universidad de Montevideo, siendo luego Director del Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades y Ciencias y Profesor titular de la facultad de Humanidades y Ciencias y del Instituto de Profesores "Artigas”.

Publicó más de un centenar de trabajos científicos y numerosos artículos de divulgación popular, en el Suplemento Dominical del diario "El Día" y en la revista infantil "El Grillo", siendo particularmente recordado por sus libros de texto para Enseñanza Primaria, Secundaria y del Instituto de Profesores "Artigas", además de los atlas educativos y las publicaciones didácticas complementadas con diapositivas, así como por su participación en programas radiales y televisivos.

Según contaba su hijo, los éxitos de su padre en materia científica no se vieron recompensados económicamente, destacando que en varias ocasiones, llegó al extremo de comprar libros para la Facultad con sus propios recursos, siendo que sus ingresos, siempre estuvieron limitados a lo que cobraba por la actividad docente.

Con respecto a la investigación antártica, en 1955 Jorge Chebataroff integró, junto a Félix Cernuschi y Rodolfo Méndez Alsola, la comisión uruguaya designada para informar sobre la posible participación del Uruguay en las actividades del Año Geofísico Internacional 1957-1958, que diera origen a la creación en París un organismo internacional que se denominó Comité Especial para la Investigación Antártica (Special Comitee for Antarctic Research), antecesor del actual Scientific Comitee on Antartic Reseach (SCAR).

En 1970, participó de la Primera Convención Nacional Antártica (CNA), expresando en un documento, las justificaciones por las cuales Uruguay debía promover la creación de una estación científica diciendo, que por la posición geográfica de nuestro país en el hemisferio austral y la cercanía a la Antártida, debería asumirse las responsabilidades que surgían de esa localización, debiéndose colaborar con las actividades que ya estaban desarrollando otros países del hemisferio, particularmente las acciones que Argentina, Chile, Nueva Zelandia, Sud África y Australia realizaban en torno al Continente Antártico y los mares que lo rodean, resaltando que existían razones suficientes “para en caso de que se delimiten zonas de soberanía o de jurisdicción sobre la Antártida; al Uruguay le corresponde una de tales zonas, la que debe apresurarse en conocer, cualquiera que sea el valor económico o estratégico que ella posea”

Jorge Chebataroff, falleció 18 de marzo de 1984, un par de meses después que Uruguay hubiera enviado la primera misión antártica uruguaya, a reconocer el lugar donde establecería la futura Base Científica Antártica Artigas.

Tras su muerte, su hijo Fernando donó una parte de las publicaciones de su padre al Museo Nacional de Historia Natural. Una segunda tanda de publicaciones fue entregada al Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay, llegando hasta nosotros el legado de Chebataroff que se resume en su frases: “El porvenir y la felicidad de la nación dependen del conocimiento que sus hijos tengan del suelo que habitan y de sus posibilidades”.

Hubiera sido interesante contar con su participación para iniciar los estudios geográficos de la zona donde se instalaba la nueva base antártica y sus alrededores.



Jorge Chebataroff, como tantas otras personas que dieron lo mejor de sí para llevar adelante la tarea de mantener nuestro pabellón en latitudes antárticas, deberían ser homenajeados en el monumento que bregamos construir en la Plaza Exploración Antártica. 

El proyecto está en marcha y es necesario obtener recursos para concretarlo. La asociación Antarkos ha comenzado una campaña de recaudación de fondos a través de su página web, y al despedirnos, los invitamos a visitarla en: www.antarkos.org.uy.


Para colaborar con el Proyecto Plaza Exploración Antártica
 o hacer donaciones
:


-----------------

Hay mucho más para conversar sobre este y otros temas, así que para saber más sobre la Antártida y su historia, los invitamos a poner Proa al Mar, rumbo al sur y seguirnos el sábado próximo, en Crónicas Antárticas, por CX 40 Radio Fénix, la emisora popular del Uruguay.

.oOo

Referencias:
1. Un científico uruguayo de adopción | Russia Beyond the Headlines, Por Marta Armero, publicado en Rusia Hoy, el 19 de diciembre de 2013
2. El Correo Uruguayo: Sello “HOMENAJE al Profesor JORGE CHEBATAROFF, Geógrafo y Botánico” - Texto extraído de: PROFESOR JORGE CHEBATAROF. Educador al servicio de la ciencia y la naturaleza. Arq. Fernando Chebataroff. Montevideo 1996. DIVISIÓN FILATELIA
3. Jorge Chebataroff: Relieve y Costas - Nuestra Tierra Nº 3, Montevideo, Marzo 1969
4. Actividades Geográficas en el Uruguay – año 1955, publicado en REVISTA URUGUAYA de GEOGRAFÍA Nº 8, (ÓRGANO DE LA ASOCIACIÓN DE GEOGRAFÍA DEL URUGUAY)
5. Actas de la Primera Convención Nacional Antártica, Montevideo 1970

miércoles, 8 de mayo de 2019

Juan Mario Nantes, pionero antártico uruguayo



Juan Mario Nantes era aficionado a la meteorología, “un autodidacta” como explicaba en una nota de la Revista “Reporter”, publicada en Montevideo el 6 de agosto de 1961, donde contaba que comenzó a leer e informarse y de allí surgió su idea de avanzar en ese campo, atreviéndose a plantear su intención de participar en alguna de las campañas antárticas británicas, para invernar dos veces en la Base Faraday entre 1957 y 1961...


Juan Mario Nantes: un uruguayo en la Antártida.

Sus vivencias entre 1957 y 1961.

por Waldemar Fontes


La participación de uruguayos en actividades antárticas viene de larga data y en esta crónica, queremos recordar a Juan Mario Nantes, uno de los integrantes del Primer Consejo Directivo del Instituto Antártico Uruguayo que fuera designado en el Plenario de la 1ª. Convención Nacional Antártica (CNA), celebrada en Montevideo el 27 Abril de 1970.

En 1955, con 23 años de edad, ingresó a trabajar como funcionario contratado en la Embajada Británica en Montevideo y allí se empezó a interesar en los preparativos que se estaban haciendo para el Año Geofísico Internacional de 1957-1958.


Nantes era aficionado a la meteorología, “un autodidacta” como explicaba en una nota de la Revista “Reporter”, publicada en Montevideo el 6 de agosto de 1961.

En esa nota, contaba que a partir de su interés por las ciencias meteorológicas, comenzó a leer e informarse y de allí surgió su idea de avanzar en ese campo, atreviéndose a plantear su intención de participar en alguna de las campañas antárticas británicas.
La solicitud fue bien recibida en la Embajada y viajó a Londres a realizar un curso de meteorología, que lo habilitaría a participar de las campañas antárticas que se estaban preparando. Una vez finalizado el curso técnico, debió realizar un entrenamiento en las Islas Malvinas, que una vez aprobado, le permitió convertirse en el único expedicionario no británico de la dotación que se desplegaría para invernar en la Base Faraday, conocida como Base F, ubicada en la Latitud. 65° 15′ Sur, Longitud. 64° 16′ West en Marina Point, en la Isla Galíndez, del archipiélago Islas Argentinas.


En sus relatos, Nantes expresaba:

Las condiciones eran las siguientes: un promedio de 10 a 20 grados bajo cero de temperatura, con alguna marca de 46 grados bajo cero para matizar; oscuridad total desde mayo a fines de julio; luz perenne en diciembre y enero; silencio abrumador por una larga temporada (“los oídos silban por el silencio”). En ese ambiente vivíamos once hombres… mientras le explicaba al reportero, algunas normas que eran estrictamente aplicadas, por razones de convivencia y de seguridad, tales como; -nunca salir a esquiar sin perros, éstos son de una fidelidad a toda prueba y una ayuda fundamental en caso de accidente. Nunca quedarse solo, porque el silencio y la sensación de un infinito que surge del paisaje son demoledores y es posible -decía- que temperamentos no muy fuertes sufran las consecuencias de esas opresiones metafísicas...

Seguía contando: Nunca mimar a uno de los perros del “team” más que a los otros porque de esa manera lo único que se conseguiría es que los “otros” maten, por celos al preferido. Nunca olvidar los guantes en las casas cuando llega el momento de salir. Nunca tomarse demasiado a la tremenda las fobias y las filias de los compañeros de expedición...




Nantes recalcaba que a pesar de los momentos disfrutables que por supuesto había, no se podía descuidar la rigurosidad del trabajo, ni olvidar la seguridad, recordando que en su segunda invernada tuvieron la pérdida de un camarada que falleció en la Antártida.

Sobre el trabajo que desempeñó, explicaba que se hacían estudios sismográficos, topográficos, meteorológicos, biológicos. Y además resaltaba: -“hay que acatar al pie de la letra el trabajo interno del grupo; éste tiene un líder, un médico y un cocinero (con los domingos libres). Cada uno de los integrantes del grupo, deben encargarse de la limpieza de la base y de ayudar al cocinero”.

Seguía el relato contando sobre la calefacción de los edificios, con estufas a carbón y el consecuente peligro de incendios, que siempre los mantenía en alerta y destacaba un accidente que ocurrió en 1946, a causa de un Tsunami que se produjo luego de un terremoto, destrozando un depósito de víveres y ocasionando serios problemas a la dotación que allí habitaba.

Hablando de cómo manejar el tiempo libre, recordó que había una biblioteca con más de 300 libros y además siempre aparecía alguien que tocaba un instrumento musical y otro que cantaba. Nantes contaba: -Entre la Antártida y el mundo, el mundo de noticias, de vida agitada, donde pasan tantas cosas, había un cordón umbilical que era sostenido por la BBC, el que era reforzado con un programa semanal preparado para los habitantes polares. Produciendo además, una emisión especial para el Mid-Winter, con saludos para todos los que invernan en la Antártida. Gracias a unos de esos programas -decía- pude tener la emoción más grata de toda la estadía antártica: pude escuchar un disco que mi madre grabara en la Radio Carve y que fuera enviado a la BBC, el que resonó un día en la Base F, para un único, atento y exclusivo escucha...

Juan Mario Nantes, fue un pionero antártico y es poco conocido en nuestro país. En 1957, durante el Año Geofísico Internacional, invernó en la Antártida como meteorólogo e integrante de la dotación de la base británica Faraday. En 1958, estuvo en Londres procesando los resultados de sus investigaciones. En 1959 regresó a la Antártida para una segunda invernada, regresando a Londres para procesar los datos de su trabajo, volviendo a la Antártida, en la campaña de verano, para luego regresar a Montevideo, el 5 de mayo de 1961 y resfriarse, diciendo –“claro está que el resfrío es una cosa que no se conoce en el Polo Sur, pero que me espera cada vez que vuelvo a Montevideo…”




El relato completo de sus vivencias publicado en la Revista Reporter, fue reseñado por Mario César Fernández, que culminaba el reportaje escribiendo unos pensamientos de Nantes:

Ahora todo es recuerdo. Una colección de fotos. Una colección de diapositivas, Una película de 16 mm que se filmó y debe andar por Inglaterra. El orgullo íntimo de haber pertenecido a una organización cuya máxima figura era Sir Vivian Fuchs. Una selección memoriosa: “preferí los once compañeros del primer grupo: hubo menos problemas… tal vez porque yo sabía entonces menos inglés…” Y una experiencia que sólo puede resumir diciendo: “aquello es terriblemente hermoso”.

-o-

Juan Mario Nantes es uno de los exploradores que deberían ser homenajeados en el monumento que bregamos construir en la Plaza Exploración Antártica.

-----------------
Referencias:
Mario Nantes, un uruguayo en el Polo Sur – Reporter Nº18 Montevideo, 9 de agosto 1961



-o-

El proyecto está en marcha y es necesario obtener recursos para su concresión. La asociación Antarkos ha comenzado una campaña de recaudación de fondos, a través de su página web: www.antarkos.org.uy y desde aquí, al despedirnos, los invitamos a visitarla. 







  •  
  • ----------------- 

    Hay mucho más para conversar sobre este y otros temas, así que para saber más sobre la Antártida y su historia, los invitamos a poner Proa al Mar, rumbo al sur y seguirnos el sábado próximo, en Crónicas Antárticas, por CX 40 Radio Fénix, la emisora popular del Uruguay.
    #CronicasAntarticas

    sábado, 17 de febrero de 2018

    La creación del SCAR y la actividad científica del Uruguay en la Antártida

    Crónicas Antárticas
    Por Waldemar Fontes

    Esta crónica fue preparada para el segmento “Proyección a la Antártida” del programa Proa al Mar del sábado 17 de febrero de 2018, trasmitido por Radio Uruguay. - 
    Escuchar el programa.


    Se han cumplido 60 años de la primera reunión del Comité Científico de Investigación Antártica, (SCAR por su sigla en inglés), llevada a cabo en la Haya en Holanda, del 3 al 5 de febrero de 1958.
    Este comité científico que hoy impulsa y promueve la investigación en torno a la Antártida y los mares que la rodean, fue creado a partir de las actividades llevadas a cabo durante el Año Geofísico Internacional 1957-1958 (IGY).
    En 1954, el Consejo Internacional de Uniones Científicas (ICSU) había comenzado la preparación del AGI, con el objetivo de establecer un programa de cooperación multinacional.
    En julio de 1955 la Unión Geodésica y Geofísica Internacional (IUGG), convocó a una Conferencia Antártica en París, de la cual participaron delegados de Noruega, Inglaterra, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Argentina y Chile.
    En octubre de 1955, en Uruguay, se hicieron gestiones para participar de las actividades del IGY y en noviembre del mismo año, se planteó formalmente el tema, en la 4ª Sesión de la Semana Geográfica, organizada por el Instituto Nacional de Investigaciones Geográficas, en la Facultad de Arquitectura de la UdelaR.
    En Febrero de 1956 llegaron al Uruguay dos delegados del Comité Internacional Organizador del AGI, invitando a nuestro país a participar en las investigaciones científicas que se planeaban.  
    Ante la invitación, se creó el Comité Nacional para el Año Geofísico Internacional, que inicialmente estuvo integrado por Félix Cernuschi, Jorge Chebataroff y Rodolfo Méndez Alsola, a los que luego se agregarían otros geógrafos compatriotas.
    A partir del buen suceso que tuvo el IGY, se creó en París un organismo internacional que se denominó Comité Especial para la Investigación Antártica (Special Comitee for Antarctic Research), antecesor del actual Scientific Comitee on Antartic Reseach.
    Lamentablemente, la actividad uruguaya fue descontinuada y no se participó oficialmente de las reuniones internacionales que se gestaron seguidamente y que concluyeron con la creación del SCAR y la formulación del Tratado Antártico que fuera firmado en Washington el 1º de diciembre de 1959.
    En la década de 1960, el profesor Julio César Musso, comenzó una campaña por la que intentaba despertar el interés de los uruguayos por la Antártida y el ingreso de la República al Tratado Antártico, ajustándose a su normativa para realizar actividades de investigación científica.
    En esos años, el Profesor Musso seguía atentamente lo que se proponía desde el SCAR.  En una nota del Diario La Mañana ([i]), explicaba en la prensa, su “Proyecto Nacional Antártico”, en donde proponía: 1)    Crear la Comisión Uruguaya de Cooperación Antártica, 2)   Apoyar actividad de balleneros, 3)    Instituto de Enseñanza del Antártico, 4) Publicar una revista Antártica y 5)  Primera misión científica uruguaya a la Antártida
    En 1975, el Instituto Antártico Uruguayo, pasó a depender del Ministerio de Defensa Nacional.  Como despedida del período que se cerraba, el Consejo Directivo del IAU, presidido por el Prof. Musso, expresaba lo siguiente: ([ii])
    “... Largo ha sido el camino en esa transición, cuya pauta más importante fue la organización de la Primera Convención Nacional Antártica del 24 al 27 abril de 1970, que integró Investigadores y Profesores de la Universidad de la República, Oficiales Superiores de las FFAA y Funcionarios Técnicos de Entes Autónomos del Estado, …
    El Consejo Directivo recibió, acorde a sus estatutos, recomendaciones de afiliación a instituciones vinculadas con el Consejo Internacional de Uniones Científicas, a saber: el Comité Científico de Investigación Antártica (S.C.A.R.), la Unión Internacional Astronómica y la Conferencia Internacional Ballenera de Londres.
    Explicaba Musso: -Se obtuvo el reconocimiento del S.C.A.R. luego de la comunicación Científica al XI Simposio del mismo en Oslo, Noruega, en agosto de 1970.
    Y seguía diciendo: A partir del XI Simposio del S.C.A.R. en 1970, el Instituto Antártico Uruguayo quedó vinculado con todos los países miembros del Tratado Antártico, adecuando progresivamente su organización, publicaciones y trabajos acorde con las normas insertas en el Manual del S.C.A.R.,


    El 29 de junio de 1987 Uruguay ingresó como miembro asociado al SCAR, siendo aceptado como miembro pleno, el 12 de setiembre de 1987.
    Actualmente los delegados de nuestro país ante el SCAR, son el Dr. Alvaro Soutullo, Director de Coordinación Científica del IAU y el Dr. Juan Cristina, Decano de la Facultad de Ciencias de la UdelaR.
    El actual presidente del SCAR, es el Profesor Steven Chown, de la Universidad de Monash en Australia, quien manifestó que: “En los últimos 60 años, los científicos antárticos han realizado sorprendentes descubrimientos que han cambiado la forma en que vemos nuestro mundo … Estos descubrimientos han influido en las políticas globales para prohibir el uso de químicos que agotan la capa de ozono; proteger los ecosistemas del Océano Austral y generado insumos sobre las discusiones internacionales referidas al cambio climático.”
    La última reunión del SCAR, se celebró en Kuala Limpur en Malasia en agosto de 2016 y la próxima reunión de delegados, junto a la Open Science Conference, se llevarán a cabo este año en Davos, Suiza, del 15 al 27 de junio de 2018, bajo el lema “Donde los polos se encuentran” www.polar2018.org



    [i] Diario "La Mañana", Dir.: Carlos Manini Ríos, Año XLIV, No.: 15.625, de Sábado 18 de marzo de 1961, pág.: 4. Transcripto del original, disponible en la Biblioteca Nacional, por Delia Musso.
    [ii] Fuente: págs. 3 y 4 de la “Publicación Nº 18” del Instituto Antártico Uruguayo. 1975